Junio avanza y la pregunta sobre quién responde a la apertura de Venezuela tiene una respuesta de fondo. SEGURIDAD — el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto y militar de mayor rango de Estados Unidos, aterrizó el 3 de junio en Caracas, su primera visita, y comprometió a la Fuerza Conjunta con el plan de tres fases de Washington: estabilización, recuperación económica y transición democrática. CAPITAL — un vehículo de adquisición de Nasdaq, Lionheart Capital, alista hasta US$2.250 millones para el sector energético, financiado por una corredora; la operación depende de permisos de Caracas y Washington. INSTITUCIONES — el juicio por la trama PDVSA-Cripto sigue sin avances: la jueza no decide y seis acusados se descompensaron en huelga de hambre. La lectura para el inversionista es que el respaldo militar estadounidense es ahora el verdadero piso de la tesis de inversión —reduce el riesgo de reversión—, pero también hace visible que Washington dirige la transición. El capital que llega es financiero y especulativo, no operativo; y el aparato judicial que debería dar certeza a los contratos no logra cerrar el escándalo anterior. La seguridad externa y el capital se levantan más rápido que las instituciones propias.
↳ La transición venezolana gana su garantía más fuerte —el militar de mayor rango de EE.UU. en Caracas— y atrae capital, pero el dinero que responde es aún especulativo y las instituciones que deben sostenerlo siguen sin funcionar.
El bolívar se depreció cerca de 45% frente al dólar oficial en lo que va de 2026, según el tipo de cambio del BCV. Pasó de Bs 301,37 el 1 de enero a Bs 549,37 al cierre de mayo. Solo en mayo la moneda perdió 10,8% de su valor; la inflación acumulada entre enero y abril rondó 90%.
La cifra pone en perspectiva la 'buena noticia' de la desinflación: aunque la inflación mensual cede, la moneda perdió casi la mitad de su valor en cinco meses y la inflación acumulada del año ronda 90%. ¿Qué significa para quien opera en Venezuela? Que planear en bolívares sigue siendo inviable: el importador y el empresario fijan precios y fondeo en dólares y ajustan a diario al tipo oficial. La estabilidad que el BCV sostiene con intervención —US$1.700 millones en junio— frena el ritmo, no revierte la pérdida. Para el inversionista que evalúa entrar, la señal es que el ancla cambiaria es cara y aún no estructural. Indicador: la devaluación de junio y si el ritmo mensual baja del 10% sostenido en mayo.
Si la intervención logra bajar la devaluación mensual a un dígito de forma sostenida, el bolívar se estabilizaría por primera vez en el año y daría a empresas y hogares un horizonte de precios más previsible.
Si junio repite una devaluación de dos dígitos, el ancla cambiaria se encarece y la desinflación reciente se revierte, erosionando un poder de compra que ya cayó casi a la mitad en el año.
El militar de mayor rango de EE.UU., el general Dan Caine (jefe del Estado Mayor Conjunto), aterrizó el 3-jun en Caracas —su primera visita— y comprometió a la Fuerza Conjunta con el plan de tres fases de Washington para Venezuela.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, aterrizó el 3 de junio en el aeropuerto de Maiquetía para su primera visita a Venezuela. Sostuvo reuniones bilaterales con altos cargos del gobierno interino y con la dirección de la embajada estadounidense en Caracas. Según el comunicado oficial, subrayó la estabilidad venezolana y la seguridad compartida del hemisferio, y comprometió a la Fuerza Conjunta con el plan de tres fases del presidente de Estados Unidos: estabilización, recuperación económica y reconciliación, y transición democrática.
Estado Mayor Conjunto · EE.UU. ↗Gen. Dan Caine (jefe del Estado Mayor Conjunto, militar de mayor rango de EE.UU.) · primera visita a Caracas, 3-jun · reuniones bilaterales con altos cargos del gobierno interino y la embajada de EE.UU. · plan de tres fases: estabilización · recuperación económica y reconciliación · transición democrática · compromiso de la Fuerza Conjunta con su implementaciónPara el inversionista, esta es la señal que sostiene a las demás: el respaldo militar de EE.UU. reduce el riesgo de que la transición se revierta, y ese piso de seguridad es lo que vuelve pensable invertir en activos venezolanos. Pero conviene ver el reverso: que el militar de mayor rango de Washington garantice un plan 'diseñado por el presidente de Estados Unidos' hace explícito que la hoja de ruta es externa, no soberana. ¿Qué cede Venezuela —en política, recursos o mando— a cambio de esa garantía? Para quien evalúa entrar es la mejor póliza contra un giro abrupto; para el país, ata su estabilidad a la continuidad de la política estadounidense. Indicador: si la visita deriva en un cronograma público de las tres fases o en acuerdos de cooperación en seguridad.
El SPAC de Lionheart Capital (Nasdaq) alista hasta US$2.250 millones para energía venezolana y negocia comprar campos por US$150-400 millones, con US$1.500 millones de la corredora Clear Street; falta aval de Caracas y Washington.
El vehículo de adquisición (SPAC) de la firma Lionheart Capital, cotizado en Nasdaq, alista hasta US$2.250 millones para invertir en el sector energético venezolano, según se reportó el 3 de junio. Negocia comprar campos petroleros por entre US$150 y US$400 millones. La corredora neoyorquina Clear Street aportaría US$1.500 millones para las adquisiciones y la rehabilitación; el resto saldría de fondos propios y financiamiento bancario. Las operaciones no son definitivas y requieren aprobación regulatoria de Caracas y Washington.
Lionheart Capital · Clear Street · Bloomberg ↗SPAC de Lionheart Capital (Nasdaq) · hasta US$2.250M para energía venezolana · compra de campos por US$150-400M · Clear Street aporta US$1.500M · resto: fondos propios + financiamiento bancario · sujeto a aval de OFAC/Caracas · operación no definitiva · reportado 3-junLo relevante no es el monto, sino quién lo pone. El primer cheque grande tras la apertura no llega de una gran petrolera con experiencia operativa, sino de un vehículo financiero de Nasdaq respaldado por una corredora: capital que compra barato activos deteriorados para revenderlos o producir con terceros. Para Venezuela es validación —alguien pone número y plazo a la oportunidad—, pero también señala el perfil de inversionista que el riesgo actual atrae: tolerante a sanciones cambiantes y a una jurisdicción incierta, no de largo plazo. El propio anuncio condiciona todo a permisos de Caracas y Washington. Indicador: si la operación obtiene aval regulatorio y si una operadora con historial técnico sigue al capital especulativo.
El juicio PDVSA-Cripto, iniciado el 20 de abril, no registra decisiones de la jueza; seis acusados se descompensaron tras una huelga de hambre y circuló —y se desmintió— un rumor sobre un detenido.
El juicio por el caso PDVSA-Cripto, la mayor trama de corrupción petrolera del país, se mantiene sin avances en Caracas: la jueza Alejandra Romero Castillo no ha tomado decisiones sobre ninguno de los detenidos desde que el proceso comenzó el 20 de abril. Seis acusados se descompensaron tras iniciar una huelga de hambre y se desmintió un rumor sobre la revocación del arresto domiciliario de un imputado. Las audiencias se han suspendido por la falta de traslado de los 64 acusados.
Tribunal 3° · MP · El Nacional ↗Juicio PDVSA-Cripto · iniciado 20-abr · 64 imputados (Tareck El Aissami, Simón Zerpa, Hugbel Roa) · jueza Alejandra Romero Castillo sin decisiones sobre los detenidos · seis acusados descompensados tras huelga de hambre (3-jun) · rumor sobre De Grazia desmentido · daño Fiscalía >US$5.000MEl contraste ordena la lectura: mientras el poder de EE.UU. (un general) y el capital (un vehículo de adquisición) entran en escena, el sistema que debería darles certeza no logra mover su caso emblemático. ¿Qué confianza puede ofrecer a un contrato petrolero de largo plazo un tribunal que en seis semanas no decide ni un traslado? La opacidad —audiencias suspendidas, huelgas de hambre, rumores que hay que desmentir— es la verdadera señal de riesgo, más que el monto desfalcado. Para el inversionista que sopesa la Faja del Orinoco, la pregunta no es si hay oportunidad, sino si habrá un foro creíble cuando surja la disputa. Indicador: la primera decisión de fondo de la jueza y si el tribunal garantiza el traslado de los acusados.